... Y advertida caí.
Camuflados con traje de amigo
reciben lo que no dan.
Se llenan la boca de favores
que nunca han llegado a realizar.
Creen sus propias mentiras
y pretenden engañar.
Cada día me doy más cuenta
que nada me aportan ya.
Odio a la gente que se pasa el día
mareando, haciendo creer que nos ayudan infinitamente y lo único que hacen es
chupar la sangre de los demás, aprovecharse de quien les rodea, apurar al
máximo su paciencia... Y luego, cuando se les manda a la mierda, tachan de malos
amigos y traidores a los que no les bailan el agua...
Pues bien mi conclusión es:
Soy una mala amiga porqué no paso
por el tubo.
Soy una mala amiga porqué no pienso
consentir que me toreen.
Soy una mala amiga porqué ya no me
apetece ayudarles más...
Dejar que os diga una cosa:
cuánto más
les conozco, más me gusta mi perro...
No hay comentarios:
Publicar un comentario